lunes, agosto 24, 2009

Es entonces que pierdo la concentración, dejo las hojas sobre la mesa y mis ojos rodean tu rostro canela... ligeras mis manos roban el calor de tus mejillas, atrevida mi boca roza tu nariz...

y entre la luz que se filtra bajo el techo azul, disparas una sonrisa.*


Semana dos de un año que no es necesario conocer, días van...días vienen, las mismas caras, nuevos rostros... Vamos comenzando una nueva escala en esa pendiente hacia la cumbre donde ha de estar el inicio a otra nueva meta. Y así, ir e ir...

Antes de hacerle carrera a las horas de la noche y aferrarme a los minutos de la madrugada disfrutaré estos pequeños momentos de ligera paz, para enredarme en tu cabello, para respirar el aliento de tu boca, para volver a enredarme en tu cabello... y quedarme en el a dormir.

domingo, agosto 16, 2009

Poetic Tragedy


A singer, a writer,
he's not dreaming now of going nowhere
he gave heed to nothing
and all that he was is just a tragedy

So he voyages in circles succeeds getting nowhere
and submits to the substance that first got him there, there, there, there

then in violent, frustration
he cries out to God or just no one
is there a point to this madness
and all that he was is just a tragedy

The Used

miércoles, agosto 12, 2009

Far... far away

A quien engañaría si dijera que no noto diferencia entre un día contigo y una tarde en tu ausencia? A quien engañaría, si cuando no acaricio tu piel acaricio el calor que dejas en mis ropas, si cuando no converso de la mano con tu sonrisa le susurro historias a las sombras que proyectan las cortinas imitando la danza de tu cuerpo…, a quien?

Hace más de veinticuatro horas que no te veo, hace apenas minutos que recordé tu aroma, tu forma aquella de mirar, el dulce salvajismo de tus labios; hace más de veinticuatro horas que te vi partir en un autobús bajo un oscureciente cielo capitalino, tan triste y enfermo como aquel que hoy te escribe aquí a la distancia. Aquel que te escribe, que te imagina, que te ve, que te tiene lejos… y te tiene tan, tan cerca; por que ayer nos encontramos, nos compartimos y luego de despedirnos, nos alejamos, nos alejamos y mantuvimos muy corta esta larga distancia, una suerte de luces invisibles frías y calidas, de contradicciones con total y ningún sentido.

Hace más de veinticuatro horas que te fuiste en aquel bus, que yo crucé la avenida para tomar el mío… y ni aun así, después de despedirnos, no nos separamos. A quien engañaría?, si cuando vas por tu camino yo me quedo contigo.


domingo, agosto 09, 2009

Y pensar que hace solo unas horas mis manos acariciaban tranquilas y juguetonas el pelaje de un pequeño conejo blanco. No había razones, motivos que lleven a decaer a este ánimo que desvaría como ola de mar. Uno se pone a pensar cada mañana que es lo que hará ese día, si es que no lo tuvo planificado, rápidamente o con dificultad debido a la pereza nos ponemos de pie, nos vestimos (a veces duermo vestido), y comenzamos lo que sea que hagamos.

¿Cuál es tu sentido, vida?

La música de alguna emisora radial llega a mis oídos, la luz, las voces; despierto. Con bastante lentitud me incorporo y reviso las cosas de mi habitación, unos libros, ropa desparramada, frascos, hojas, una pizarra llena de garabatos, una mochila casi lista para salir un día más ala facultad. Un día mas…un día mas.

Las vacaciones le dan otro aspecto a la vida, es casi mentira, pero me parece que las vacaciones en verdad no existen, puesto que el pensamiento sugiere que es un cese de las actividades normales para relajarse y pasarla bien. Si dejo de hacer todo eso no lo paso bien, me aburro horriblemente, necesito, como cualquier ser vivo, mantenerme activo, continuar…andar y no detenerme, solo cambiar la velocidad.

Y estas vacaciones, mal llamadas así, me trajeron pues su fétido aroma de vegetalismo con poca actividad. A ratos escapo a horas haciendo una u otra cosa que vale la pena para sentirme vivo, feliz. Como ahora. Como ahora que estoy sentado frente esta maquina recordando como hace unas horas acariciaba ese conejo blanco…como hace unos minutos se me amargaba la boca.

Solo doy estas palabras que no se entienden que muestran la imagen preliminar de algo que no puedo mostrar simplemente por que no sé como.

Estaré por ahí…rasgando las hojas de mi calendario, buscando grafías entre millones de letras, dándole pincelas al sentido de la vida.

Despiértenme, solo si es necesario.



jueves, julio 30, 2009



"Antídoto a mis instantes desorbitados, bálsamo de cristales semitransparentes, de miradas a la calle, de pasos sordos…"

Caminé dudoso por la avenida de las suertes echadas, esgrimé la espada de temas azarosos, improvisados… interesantes; sorteé mis pupilas entre el cabello de tu inocencia, lo admiré. Lo admiré y fue inmensa la fuerza del imán que capturaba mis neuronas, la tempestad de madrugadas agujeradas charlando con tu sombra imaginada y los ambientes alucinados.

Y continué caminando como un ciego que conoce cada grieta de la vereda, como lazarillo sin correa como una luz sin necesidad de ir rápido. Hasta que nos llegó el velo violáceo de la noche, de la noche y nuestros pasados recorriendo el sendero de boca a oídos, de endorfinas a alucinógenos.

Armados con el frío, nuestros brazos enramaronse en un intento nada vano para compartir calor, calor y un sentir que asomaba su rostro en gestación. No fueron necesarios nueve meses ni mil y un noches para que desarrolle por completo y traiga consigo episodios imborrables que de día me sumergen en sueños y de noche mantienen despierta mi imaginación.

Continuaremos así caminando, vendados, atados, liberados, caminando a la aventura de fantasías caleidoscópicas, de melodías hipnotizantes, de placebo, de realidad, de mirar irreales que al pronunciarlos cruzan la barrera ondulante que separa sus cuerpos materializándose y nuestro grito humedecido en su mitad.

domingo, julio 26, 2009

A un mes del haber comenzado



Dale al cuerpo una semana de estrés
y pocos días después sumérgelo en libertad,
dale a los ojos varias horas frente a los tuyos,
y réstale noches en ausencia,
Dale al aire el aroma de tu compañía…
Sostén en tu mano el desvelo
y míralo soñar;
soñar con vientos húmedos, con cabellos canos,
soñar con mente despierta
que en madrugadas se torna amarilla.

Dale a mi garganta un poco de ese brebaje
de ese que me mantiene despierto.
Quiero asfixiar mis neuronas en un extraño paisaje
y aquel trago oscuro que compartió un secreto.
Dale a mi ventana una cortina de mañanas,
la deslizare con tibia lentitud
para mirar el reflejo en crepuscular brillo azul
dos estrellas húmedas que sin decirlo te extrañan.


viernes, julio 24, 2009

“La ciudad ya perdió la cordura…”

Diecisiete semanas. Diecisiete inicios y fines de semanas de los más raros, caóticos y agradables colores. No sabría por donde comenzar para relatar… Y es que comencé como quien entra a una sala de cine luego de una tarde divertida, esperando solo sentarse y disfrutar de las imágenes, despertar esos deseos, emociones enmarañadas que siempre salen a flote y que uno lo sabe muy bien por que para eso exactamente eligió aquella película entre todas las de la cartelera. Apenas empezaron a rodar los primeros minutos cuando mire alrededor y no era más aquella oscura sala de cine donde no conocía más que el asiento en el que me encontraba. Ahora era otra cosa, algo mas como una embarcación. Un gran vehiculo que llevaba personas que querían llegar al mismo destino. Un destino que de seguro esta luego de una larga y cansada travesía. Eso es más exacto.

Diecisiete semanas llevo, pues, en este navío. Diecisiete semanas en las que he convivido con personas distintas, de historias y perspectivas ajenas, de ideas fabulosas, sueños fascinantes, etc., etc.… Personas con las cuales he tenido que aprender a trabajar, a mostrar mis atributos y defectos, valorar los suyos y sentirme defraudado también. Ya sea por esa inexplicable fuerza que nos lleva a buscar alguien con quien hablar, un aliado, un compañero que nos mantenga la conversación… o por que a los capitanes de cubierta les dio la mera gana de formarnos en grupos para ponernos a prueba. Somos un equipo de varios equipos, un manojo de cabezas que apuntan sus ideas a un gran árbol con muchas ramas, somos…como un rebaño dentro de este navío. No hay espacio para simples turistas que llegan solo a mirar, puestos estos ya empiezan a caer por la borda.

Cuando desperté una mañana y vi el aglomerado de cosas que tenia que hacer en tiempo record, supe muy tarde que estaba metido en esto hasta la cabeza. Ahogándome… pero quien tiene miedo a saber lo que hay bajo el manto de arenas movedizas? Si nadie sabe lo que hay ahí es por ese temor a meter la cabeza y ver. Dentro de mi navío caí en una especie de arenas movedizas (que grande el navío, eh?) y se que la respuesta no es luchar desesperadamente… tampoco ataré una soga e intent
are salir hecho un manojo de carne cansada e acalambrada. Puedo fundirme, clavarme aquí, y aprender a salir cuando quiera, solo es cuestión de tiempo…de tiempo y esfuerzo. Hasta ayer pude ver una vez mas aquellos rostros apagados de quienes, como yo, en alguna u otra cosa fallaron y deben volver a realizar parte del viaje nuevamente.


No tengo miedo ni desespero ante la carga que tendré que llevar, por que recuerdo el camino, se donde tropecé y cual piedra debo evitar. Algunas semanas tengo de libertad para poner todo en orden y reemprender la marcha, ojala la tripulación esté completa.